Hace 45 años… un 29 de agosto de 1973 falleció el 1° Obispo Magallanico, que dio a conocer e inculcó en sus habitantes, el amor por la gente y la geografía de Magallanes. Algo se puede apreciar en las palabras que escribió Don Héctor Muñoz Brañas – discípulo suyo – y que aquí se ven reproducidas: «El P. Maggiorino Borgatello Gaia bautizó a Jorge Américo Vladimiro Boric Crnosija, nacido en Punta Arenas, el 23 de abril de 1905. Sus padres Juan y Natalia, migraron de Croacia.
Sus hermanos lo llamaban Vladimiro. Con este nombre fue matriculado en 1911, en el Colegio San José. En 1917 fue recibido en el seminario de Macul, en Santiago y de allí, enviado a Turín, Italia, a estudiar teología. En 1930, el 18 de enero, mons. Arturo Jara Márquez, lo ordenó sacerdote en la Iglesia Vicarial, la Catedral de hoy.
Los magallánicos lo conocimos como el P. Vladimiro Boric y estuvimos muy contentos cuando en 1949, el Papa Pío XII lo nombró nuestro primer Obispo Diocesano. Fiel a su lema“Venga a nosotros tu reino”, trabajó y veló por la gloria de Dios, lo que tradujo en obras palpables, organizando la catequesis, la liturgia y la asistencia social, además de darle un impulso notable al trabajo en los Medios de Comunicación Social.
Tres características brillan en la personalidad de Mons. Boric: su devoción mariana, su sensibilidad artística y su capacidad para hacer amigos.
Incentivó la devoción a la Virgen con los Congresos Marianos, las grutas de Lourdes y las procesiones clásicas en la región.
Su sensibilidad artística florecía en el arte dramático, en la poesía y en la composición de entusiastas himnos, como el que todavía cantan y marchan los alumnos del San José. Una riqueza magallánica fue por largos años el cuadro dramático Virtus,semillero de empeñosos artistas y cuyas representaciones eran un alegre paréntesis de encuentro familiar en las grises tardes de la larga estación de sombra de nuestra ciudad.
“La amistad nos acerca a Dios” fue el pensamiento suyo que lo llevó a fundar el movimiento laical magallánico llamado Amicat: “Amigos Católicos”, colectivo en el que encontraron un espacio de cordialidad donde formarse continuamente en el Evangelio y proyectarse a la comunidad.
Las ansias sintetizadas en su lema, lo llevaron a visitar todos los rincones poblados de su Diócesis en la Patagonia, la Tierra del Fuego y hasta la Antártica. Reunirse con las autoridades le era tan gustoso como juntarse con los Ovejeros en las estancias o con los Loberos en Puerto Williams: a todos los sabía entretener con sabrosas anécdotas, chistes blancos de larga duración o cuestiones de ingenio que él llamaba “cuchufletas”.
A los sacerdotes que se movían en la pastoral ambiental, donde a menudo hay ocasión sobrada para discutir, controvertir y discrepar, les aconsejaba no entrar en terrenos minados. “Polémiza que algo queda”, solía decir, parafraseando al “miente, miente” de Voltaire.
Vladimiro Boric, hijo de esta tierra de pastores, fue por sobre todas sus circunstancias, Pastor. Con ese espíritu sus prioridades eran las personas. En sus años mozos, sus alumnos de los colegios de Iglesia y del Liceo Barrera donde esperaban sus clases con interés cinematográfico, por el uso del suspenso con el que lograba mantener la atención y la asistencia a sus clases. Más tarde fueron los jóvenes de la Acción Católica especialmente los llamados entonces “Centros internos” que surgían precisamente en el interior de los centros de estudio en los últimos años de Humanidades.
Como Párroco manifestó su cordialidad pastoral sin distingo de personas, pero con mayor sensibilidad por la gente mayor, tan a menudo dejada de lado. Y para prolongarse como Pastor en la diócesis, fundó en su propia casa el pequeño seminario“Domingo Savio”, con tres alumnos. Uno de ellos el P. Luis Saldes Irarrázabal, vicario parroquial de San Miguel.
Cuando Chile se ensombreció con puños, banderas, palos y pistolas, levantados en alto, Mons. Boric empezó su vuelta al Padre. Pero cuando él murió, todos aquellos signos de ira se transmutaron en un dolido sentimiento de hermandad.
El Padre y Amigo de los Magallánicos salió de este mundo el 29 de este mes de agosto, en 1973.
Sus restos descansan en la Iglesia Catedral, el lugar de su Primera Comunión y de su Ordenación Sacerdotal».
También le puede interesar:
ENTREGA DEL PADRE NUESTRO A LOS NIÑOS DE CATEQUESIS DE PRIMERA COMUNIÓN EN PUERTO WILLIAMS
El fin de semana pasado, la parroquia Nuestra Señora Virgen de la Patagonia realizó la entrega del Padre Nuestro a los niños y niñas que se están preparando para recibir al Señor Sacramentado. Los catequistas, junto al párroco, quisieron que cada uno de los pequeños y...
CANTATA EN LA COMUNIDAD JESÚS DE NAZARET
En el marco de la celebración de Jesús Nazareno, la comunidad de Jesús de Nazaret ha organizado una cantata con varios grupos folclóricos. Todo fue preparado con mucho cariño y se recibió una buena acogida. También se entregaron reconocimientos a los hermanos de la...
VISITA DEL P. ROLANDO GUTIERREZ, VISITADOR VOCACIONAL DE LA CONGREGACIÓN DE LA MISIÓN
El domingo pasado, la eucaristía de las 11.00 hrs. de la Parroquia San Miguel Arcángel fue presidida por el P. Visitador Vocacional Rolando Gutiérrez que vino desde Costa Rica, en una breve visita a la zona más austral de la Misión Vicentina (Facebook Parroquia San...
BENDICIÓN DE POLERAS ANIMADORAS SALESIANAS INSAFA
El viernes 16 de agosto, las alumnas que animan los grupos pastorales de Infancia Misionera y ALVI recibieron sus poleras como signo de identidad y adhesión a su misión de acompañar y evangelizar a sus compañeras. El capellán P. Pablo Vargas estuvo a cargo de esta...
Recuerde seguirnos en nuestras redes sociales



