El pasado martes 18 de agosto, en el marco de la festividad de San Alberto Hurtado, la Diócesis de Punta Arenas conmemoró el Día de la Solidaridad con una Eucaristía en la Iglesia Catedral. La misa fue presidida por el padre obispo Óscar Blanco Martínez y contó con la presencia de numerosos voluntarios, quienes renovaron su compromiso fraterno con las familias más vulnerables de la Región de Magallanes, entre ellos destacan los voluntarios de la Pastoral Social de la Diócesis, voluntariado Puro Corazón,, Voluntarios del Club de Leones, Voluntariado Vive Feliz, Voluntarios ASEVI y Voluntarios del oratorio Jacinto Bocco.
En la homilía, el pastor enfatizó que la solidaridad no debe limitarse a una acción puntual, sino convertirse en una actitud permanente de encuentro y acogida hacia quienes atraviesan situaciones de dificultad, especialmente en el contexto del extremo sur del país. Además, nuestro Padre Obispo nos exhortó a ser fieles al mandato del Evangelio donde la prioridad son los más vulnerables y con el ejemplo claro de San Alberto Hurtado, quien parafraseando una referencia célebre al santo jesuita “un fuego enciende otros fuegos”, nos invitaba a ser fuego en medio de la sociedad, encendiéndonos primero por el fuego de Jesucristo, el fuego del Evangelio y el fuego de los Pobres, para que inflamen nuestros corazones y nos hagan portadores de la solidaridad.
En el marco de la Semana Social de la Diócesis de Punta Arenas, se rindió un homenaje al servicio y compromiso de quienes han marcado la vida social de la comunidad local a lo largo de los años. En esta ocasión, el obispo Óscar Blanco Martínez, junto a la delegada episcopal de la Pastoral Social, Ana Isabel Iturra Cuevas, otorgó la Distinción de la Pastoral Social a María Norita Soto Hernández de la comunidad Virgen del Carmen de Río Seco perteneciente al Santuario de María Auxiliadora, María Nora Soto Care de la comunidad Buen Pastor de la Parroquia San Miguel y Ana García Aguilar de la parroquia Catedral del Sagrado Corazón de Jesús. También el obispo, en nombre de la Iglesia Diocesana, se
comprometió con las Jornadas de Rehabilitación de Magallanes con la entrega de alcancías en favor de la campaña.
La Eucaristía concluyó con la bendición y el envío de los voluntarios y agentes pastorales que sirven en la diócesis, dando paso a las múltiples actividades comunitarias contempladas para este Mes de la Solidaridad, que este año en nuestra Diócesis tiene como centro de reflexión los 50 años de la Vicaria de la Solidaridad y su acción en nuestra Región de Magallanes (Fabian Silva Dias – Imágenes Ariel Aranda).
