El 8 de marzo conmemoramos el Día Internacional de la Mujer. Lo hacemos saludando y apreciando la contribución única y significativa que las mujeres han hecho y siguen haciendo en todos los ámbitos de la sociedad, incluida la iglesia.
Como pastor de la Iglesia diocesana de Punta Arenas, saludo con gratitud a la mujer, trabajadora y servidora de la Región de Magallanes y de nuestro país. A la mujer, madre, hija, hermana y abuela que desde la familia iluminan el tejido social de campos, pueblos y ciudades. A las mujeres consagradas por su carisma, que el Espíritu Santo otorga para el bien y misión de la Iglesia. A las mujeres profesionales por su forma de plasmar su genio femenino en la construcción de una sociedad más humana y más fraterna. A las mujeres de distintas confesiones religiosas, culturales, tradiciones y sensibilidades presentes en nuestro país, a todas les deseo un día de paz y bien.
Por desgracia, hoy seguimos conociendo en nuestro entorno casos de violencia contra la mujer. Muchas son bebés, niñas, jóvenes y ancianas indefensas, víctimas de violencia o maltrato. Mujeres esclavizadas en la trata de personas y que son el rostro de la pobreza y la exclusión de nuestra sociedad. Por eso sentimos un hondo compromiso ante el dolor que sufren tantas mujeres vulneradas en su dignidad. “Aún persiste una mentalidad machista, que ignora la novedad del cristianismo, el cual reconoce y proclama la igual dignidad y responsabilidad de la mujer con respecto al hombre” (Benedicto XVI).
Agradecemos y felicitamos a las mujeres, ¡por el hecho de ser mujer! Por la intuición propia de su femineidad que ayuda a la comprensión de este mundo, y con los dones de la fe y la esperanza caminamos juntos a la vida eterna. Por todas las manifestaciones del genio femenino y por los carismas que el Espíritu Santo otorga a las mujeres; por su capacidad de amar, de acoger y de servir a los demás; por todos los frutos de santidad femenina. Quiera el Señor Jesús que estas manifestaciones sean reconocidas debidamente y valorizadas, para que se traduzcan en común beneficio de ellas, de la Iglesia y de la humanidad, especialmente en nuestros días.
Que Dios bendiga a la mujer magallánica, a la mujer chilena y la del mundo entero.
Que la Virgen María, mujer de esperanza y madre del amor hermoso, las anime y acompañe con su testimonio.
Con mis saludos y bendiciones,
+ Oscar Blanco Martínez, omd
Padre Obispo de Punta Arenas
También le puede interesar:
Preparación para la celebración de la Primera Misa en Bahía Fortescue
El sábado 05 de octubre, la Armada de Chile realizó una navegación especial hacia la Bahía Fortescue, con el objeto visitar en terreno el lugar donde se tiene planificado erigir una “Cruz 500 Años”, que marque el sitio donde se efectuó la primera misa en Chile. En...
Coro voces de San Juan de Santiago tendra tres presentaciones en Punta Arenas
Los días 8, 9 y 10 de noviembre próximo se presentará en nuestra ciudad el Coro VOCES DE SAN JUAN, de la Parroquia San Juan Apóstol de Vitacura, Santiago, para participar en las celebraciones con las cuales damos inicio al año de conmemoración de los 500 años de la...
Misa de reparación por incendio en parroquia Santa Teresa de los Andes
“RECHAZAMOS, REPARAMOS, PROPONEMOS” En la eucaristía del domingo 27 en la Parroquia Santa Teresa de los Andes se celebró la eucaristía por la Justicia y la Paz tras la quema de la puerta principal del miércoles 23 en la madrugada. En su homilía señaló: “Hemos venido a...
Aniversario de ordenación diaconal del porvenireño Eladio Mansilla
Con mucha alegría y gratitud por su servicio a Dios y a la Iglesia porvenireña, fuimos a saludar a nuestro diácono Luis Eladio Mansilla, en el día del aniversario de su ordenación diaconal del año 2013, prestando siempre sus servicios en la comunidad de Porvenir, en...
Recuerde seguirnos en nuestras redes sociales



