NUESTRA MEMORIA AGRADECIDA
Misa Exequial, homilia en el funeral de don Efrén Hernández Bertrand
SANTIAGO REDONDO
Don Efrén Hernández ha volado al Paraíso a los 94 años.
Se preparó como lo debe hacer toda persona de fe.
Últimamente recibía en su domicilio la Sagrada Comunión. Como así mismo, la Unción de los enfermos. El Sacramento que abre al cielo.
El domingo 16 de febrero le llevé a Jesús. Como siempre me recibió con mucha alegría. Me tomaba la mano y me miraba fijamente. Con voz tenue, pues le costaba hablar, me dijo: “Quiero morir”. El buen Dios lo escuchó. Y entregó su alma al Creador, sereno y tranquilo durante el sueño.
¡Que el Señor lo tenga en su Santo Reino!
Conozco a Efrén, gran amigo, desde el año 1953.
Era un hombre cabal: buen esposo, buen padre, buen ciudadano y buen cristiano.
Amó a Dios de todo corazón. Amó a la Iglesia Católica como verdadero hijo fiel. Y amó a su prójimo como a sí mismo.
Procuraba dar gloria a Dios y a su Patria. Con su trabajo, rectitud de actos, persona de carácter, de principios sólidos, de culto al Señor su Creador y Padre.
Era puntual y constante a la Eucaristía dominical. Uniendo fe a vida ejemplar.
Fue un laico comprometido con su Iglesia. La amó como sabe hacerlo un buen hijo con su madre, ya que la Santa Madre Iglesia lo engendró a la Fe.
Colaboró con entusiasmo, entrega y eficacia con los tres Obispos, con que ha contado hasta nuestros días esta querida Diócesis de Magallanes: Mons. Vladimiro Boric, Mons. Tomás González y el actual, nuestro P. Obispo Bernardo Bastres.
Se esmeró en servir en las responsabilidades, de variadas incumbencias: Secretario, Bibliotecario, y sobre todo, como cabeza del departamento de Pastoral Social.
Amó con dedicación y cariño a su prójimo. Y sino, ahí tenemos la llamativa preocupación por la acción de Caritas Chile, dirigida a ir en ayuda de los más necesitados. También, el cuidado de los hermanos de la tercera edad. Y en especial su valioso aporte, con ideas y firme empeño a la Fundación del Hogar de Cristo. Fue un firme puntal. Todo con el sello de la caridad.
Pues bien, estoy seguro que, al encuentro con Dios, todo bondad y misericordia, le haya dicho: “Siervo Bueno y fiel entra a la casa de tu Señor porque observaste el mandamiento del amor” en tres planos: me amaste a Mí, amaste a mi Iglesia y a mis predilectos: los pobres y desvalidos.
Doña Luisa y queridos familiares, estad contentos porque tenéis un poderoso intercesor ante Dios.
Y gracias P. Obispo por haberme permitido estas sencillas palabras.
Y a Dios Padre Bueno y misericordioso sea el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
También le puede interesar:
ECOS DEL RECONOCIMIENTO POR EL DÍA DEL TRABAJADOR EN LA PARROQUIA DE PUERTO WILLIAMS
Durante la eucaristía celebrada el domingo 10 de mayo en el templo parroquial de Puerto Williams, la comunidad quiso hacerse parte del reconocimiento con motivo del Día del Trabajador con una distinción a don José Quiroz Levill, en agradecimiento por su espíritu de...
FORMACIÓN DE CATEQUISTAS
Los Catequistas de la Diócesis de Magallanes, durante los días 24,27 y 28 de abril participaron activamente, en las Jornadas de Formación y Actualización de lasNuevas Orientaciones Pastorales para la Catequesis en Chile. Participó un promedio de 47 personas...
CELEBRACIÓN DEL DÍA DEL TRABAJO EN RÍO VERDE
El 1 de mayo, fiesta de san José Obrero, en la Comuna de Río Verde se celebró una eucaristía para orar por los trabajadores de nuestra región y en especial por el trabajador rural. La misa fue presidida por el p. Fredy Subiabre Matiacha, Vicario General y como...
COMUNIDAD BUEN PASTOR DE PUNTA ARENAS CELEBRÓ 60 AÑOS DE VIDA
En la celebración eucarística del IV domingo de pascua presidida por el párroco Pablo Vargas, la comunidad del Buen Pastor celebró su aniversario fundacional Nº 60, dando gracias al Señor por el camino recorrido y reconociendo a los hermanos que han hecho un camino de...
Recuerde seguirnos en nuestras redes sociales



