Sábado 15 de Agosto de 2020
Queridas hermanas Religiosas:
Cada año, nos encontramos este día dedicado a la Asunción de María, para celebrar su consagración religiosa al Señor y a la Iglesia. Este año no será posible, como tantas otras festividades, a causa de la pandemia que estamos viviendo, por ello me pareció oportuno llegar a cada una de Ustedes por este medio, para agradecerles su testimonio, su trabajo, su entrega generosa, sus ofrecimientos y sufrimientos, muchas veces silencioso por el bien de esta Iglesia que peregrina en Magallanes.
No sé por dónde comenzar y que decirles para animarlas y acompañarlas, pues, esta vez, extrañare el poder verlas y compartir la Eucaristía y luego nuestro “tradicional almuerzo” (que comemos casi todos los años lo mismo) nos privaremos de un hermoso tiempo de fraternidad, alegría y esperanza.
Nuestra Diócesis tiene una gran riqueza en la presencia de Ustedes, cada una y su carisma enriquecen la vida eclesial. Han marcado nuestra historia con su servicio pastoral, en la educación, en la caridad, en el testimonio, en una vida pobre y sacrificada, en una renuncia generosa y en un amor total a Dios a los hermanos.
Son Ustedes un testimonio de credibilidad evangélica, cuando se dedican cada día al servicio de Dios y de los hermanos, aportando su propio carisma, para que todos conozcamos y amemos más a Cristo.
En este tiempo de incertidumbre, de desánimo, son Ustedes las llamadas a mantener encendida la lámpara del profetismo, para ser el faro seguro para aquellos que están desorientados en este mar tormentoso, antorcha segura para aquellos que caminan en medio de las tinieblas y centinela para quienes que no ven sentido a su vida.
El Papa Francisco, este año, en la jornada sobre la vida consagrada, señalaba, que cuidáramos de no caer en la tentación de ver la vida religiosa con una mirada mundana. Debemos valorar la vida religiosa, con la mirada justa de Dios. Es Jesús quien nos enseña a mirar nuestra vida como un servicio a los demás. Al igual que él salimos a buscar al prójimo para llevarlo a Dios.
Nuestra oración común, nos ayude a enfrentar este tiempo y sea María, nuestra Madre y Auxiliadora, que las acompañe en su vocación religiosa.
A cada una mi saludo con todo afecto y gratitud, me acojo a su oración y tengan la seguridad de la mía, el Señor le bendiga,
+ Bernardo Bastres F.sdb
Padre Obispo de Magallanes
También le puede interesar:
Club de Adulto Mayor de la Ceb Dios Padre celebran aniversario
El domingo 19 de Mayo el Club del Adulto Mayor “Luciérnagas” celebró 24 años de existencia, recibierpn una hermosa bendición de parte del Párroco P. Héctor Vásquez. Gladys Ampuero, la poetisa de la Comunidad P. Hurtado, compuso un poema que -hecho canción- se...
Envío de ministros extraordinarios de la eucaristía en el Santuario María Auxiliadora
El día sábado 18 de mayo se realizó el envió de 11 Ministros Extraordinarios de la Eucaristía que servirá en su comunidades de base llevando la comunión a los enfermos Entre estas personas algunas renovaron su servicio y otras, luego de su periodo de formación, asumen...
Curso de formación de cuidado de menores y creación de ambientes sanos en la Iglesia.
MAÑANA LUNES SE INICIA CURSO DE FORMACIÓN DE CUIDADO DE MENORES Y CREACIÓN DE AMBIENTES SANOS EN LA IGLESIA - REQUISITO PARA ASUMIR RESPONSABILIDADES EN LA COMUNIDAD CRISTIANA. LUNES 27 DE MAYO: “La misión de la Iglesia en la prevención de los abusos sexuales a...
Pastoral de la Salud
Se cita a los agentes de la Pastoral de la Salud a reunión el día Jueves 30 de mayo a las 19:00 hrs en Catedral (Diác. Daniel Suárez Pintone). También le puede interesar: Recuerde seguirnos en nuestras redes sociales
Recuerde seguirnos en nuestras redes sociales



