Padre Obispo: Nos sentimos frente a esta pandemia del coronavirus, cansados, desalentados, abatidos, tristes. Esta noche es la noche de la esperanza Pascual. Esta noche es la noche en que nuestros ánimos abatidos, aplastados y cansados tienen que resucitar con Cristo y vivir el gozo y la firmeza de la esperanza. Es una invitación a no apoyarnos en nosotros mismos, pues somos frágiles y débiles. Tampoco nos apoyamos en los hombres, que vemos como tambalean y cambian. Nos apoyamos únicamente en la LUZ, que es Cristo; nos apoyamos en la FIRMEZA, que es el Señor, el Cristo Señor de la historia”.

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