En la celebración de Pentecostés, la comunidad de las Hermanas Misioneras del Divino Espíritu celebró su fiesta patronal con la eucaristía en la comunidad de san Sebastián presidida por el Padre Obispo Óscar junto al párroco Fredy Subiabre, ocasión en la que la Hermana Lila Cristóbal renovó sus votos religiosos temporales de pobreza, castidad y obediencia. La comunidad agradece el testimonio de estas religiosas que, fieles a su carisma, han sido un signo de laboriosidad en la misión y fieles a su carisma han visitado decenas de hogares, anunciando el evangelio (Andrés Zambrano).
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