EN JESÚS RENACEN LA JUSTICIA, LA PAZ Y LA ESPERANZA
Mensaje de Navidad de la Conferencia Episcopal de Chile
- En la oscuridad de la noche brilló Cristo, la gran Luz. Junto a los más humildes quiso Dios que naciera su Hijo. La Navidad, este acontecimiento divino y humano, nos recuerda que lo pequeño es sublime a los ojos del Padre que nos ama.
-
Para nosotros, los que vivimos en Chile, esta nochebuena será distinta, pues todo parece cambiar. Un gran clamor popular se ha levantado a lo largo de nuestro país que pide y exige que no haya más abusos, que la escandalosa desigualdad económica y social vaya desapareciendo, que todos tengamos acceso a un sistema de salud, educación y pensiones dignas, entre otras demandas. Las expectativas de cambios políticos, económicos y sociales, e incluso una nueva Constitución y nuevas leyes que permitan dar más seguridades a los ciudadanos, si bien para muchos abren una ventana de esperanza, son aún una buena intención no realizada.
3. Son tiempos difíciles y dolorosos para los familiares y amigos de las personas fallecidas en distintas circunstancias, todas amargas. También para las personas heridas, para quienes han perdido sus fuentes de trabajo o experimentan angustia e incertidumbre por la violencia presente, que nada tiene que ver con el clamor de dignidad expresado por la mayoría de los chilenos. Pero la Navidad nos recuerda que no es la oscuridad la que triunfa en la noche ni mucho menos la violencia la que se impone, sino la paz de un Dios que camina con nosotros.
- Por esto la estrella que iluminó Belén nos abre hoy un camino de esperanza. Para los que creemos que Jesús de Nazaret es el Hijo de Dios hecho hombre, la celebración de la Navidad no solo evoca un hecho del pasado, porque su centro es un misterio de nuestra fe que se hace presente hoy: el Hijo de Dios nace en la fragilidad de un niño. Los más sencillos y pobres lo reconocieron como el Salvador, que comparte la vida y la historia de la humanidad entera. Porque el amor vence siempre y el Señor nunca defrauda, la nochebuena es fiesta de justicia, de paz y de esperanza. No estamos solos. ¡Dios se hace uno de nosotros en su Hijo Jesucristo!
- Con la austeridad de una Navidad sencilla, hoy es Cristo quien brilla en el pesebre, el mayor regalo que ha recibido nunca la humanidad. Vivamos este acontecimiento en el calor de nuestros hogares, con el abrazo de nuestras familias. Es momento de dar gracias por lo que tenemos y de orar por Chile, su presente y su porvenir. Seamos promotores de confianza, de contención y de fraternidad. Porque el país se merece lo mejor de todos nosotros, ¡dejémonos transformar por Jesús! Abramos nuestro espíritu para que pueda poner también en él su cuna en nuestro corazón, en nuestras familias y el país.
- Dios-con-nosotros, Jesús, el Mesías prometido, brille en Chile y en todos sus habitantes con su Justicia, su Paz y su Esperanza, y con fe proclamemos en la nochebuena que nos ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor (cf. Lc 2,11).
Diciembre de 2019
También le puede interesar:
Ataque incendiario en las puertas laterales de la Catedral
“LOS ACTOS DE VIOLENCIA E IRRACIONALIDAD LO ÚNICO QUE HACEN ES DESLEGITIMAR LAS JUSTAS DEMANDAS” Aproximadamente a las 23.45 hrs. del jueves 7 hubo un atentado incendiario a una de las puertas laterales de la iglesia Catedral que, providencialmente logró ser...
¡CHILE NO PUEDE ESPERAR!
Mensaje de la 119ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal de Chile sobre la situación que vive el país. A los que tienen responsabilidad política y social A todos los hombres y mujeres de buena voluntad En esta hora compleja de nuestra historia, como...
Celebración de catequesis familiar en Ceb Dios Padre
Los niños de la Catequesis Familiar de Dios Padre, vivieron un importante día al recibir, de parte de sus papás, los signos que iluminarán y acompañarán su formación, estos signos son una invitación a acercarse más a Dios y a la Iglesia (Angélica Meza - coordinadora...
Misa de sanación por los enfermos – San Charbel
(San Charbel fue un Ermitaño libanés que desde muy pequeño entregó su vida al Señor, orando, ayunando y sirviendo a los más pobres y necesitados de su región). Nos encontraremos como siempre, con personas que han recibido la sanación de parte de Dios y con quienes...
Recuerde seguirnos en nuestras redes sociales



